domingo, 3 de marzo de 2013

Adriana y Ariadna


 
Adriana
 
Toda la vida he sabido que mi hermana y yo éramos importantes, en el sentido de necesarias, en el mal sentido. Por nosotras mismas no éramos diferentes, lo único que nos hacía especiales es haber nacido gemelas el día de la Gran Alineación, sagrado para los magos. Sin embargo, eso no nos volvía poderosas, en esencia éramos como cualquier niña de nuestra edad, cuya única preocupación es jugar al vuela-pilla o cazar un sapo para el próximo hechizo de clase; pero sí hacía poderoso al que nos poseyera. Como más tarde sabríamos, estábamos formadas por pura magia en bruto.
Ocurrió un día de invierno, como cualquier otro; salíamos de clase con nuestros proyectos de sapo-flor a cuestas cuando un hombre envuelto en sombras y que lanzaba ráfagas de aire nos tomó de los brazos y desapareció, nosotras con él. Despertamos en un calabozo, a prueba de magia, por supuesto, y lo primero que hice fue buscar a mi hermana con la mirada. La encontré en un rincón, llorando y, nada más percatarse de mi presencia, corrió a abrazarse a mí. Ariadna siempre fue más sentimental, dramática y catastrófica que yo, o lo que es lo mismo, más débil. Como siempre que algo le nublaba el día, la consolé con palabras dulces y le prometí que nuestro padre, uno de los Trece Magos Protectores, vendría a rescatarnos y nos sacaría de allí en cuanto descubriera nuestro paradero.  Sin embargo, los días pasaron y al poco me encontré sin respuesta para Ariadna, que se abrazaba a mí como si no le quedara nada más en el mundo. Tal vez fuera así. Lo cierto es que un tiempo indeterminado después, oí la voz de nuestro padre. Zarandeé a Ariadna para que se despertara y presenciara como éramos rescatadas. Le diría “te lo dije” y fingiría que no lo había dudado ni por un segundo. Sin embargo, tan pronto como nuestro padre apareció corriendo por el pasillo, una docena de hombres enmascarados le acorralaron y comenzaron a lanzarle hechizos. Mi hermana y yo observábamos la escena anonadadas, demasiado impresionadas por la fuerza de los ataques y la tenacidad de las defensas como para preocuparnos siquiera por nuestro padre. Él ganaría, por algo era uno de los grandes. Como ya deberíamos saber, la suerte nos burló de nuevo. Ante nuestros ojos aterrados al tiempo que fascinados, esos hombres le redujeron y aprisionaron contra la pared. Justo en ese momento, nuestro padre se volvió hacia nosotras y pronunció unas palabras que nos acompañarían el resto de nuestras cortas vidas:
-          No dejéis que os extraigan vuestra magia hasta que seáis simples carcasas sin vida. ¡Huid! –intentaron callarle, tapándole la boca, pero él se resistió y continuó.- Id al Lago de las Estrellas, tomaros de las manos y, con los índices sobre la superficie del agua, pronunciad: Soulix libera. ¡Ya no podrán atraparos!
-          ¡Papaaaá! –chilló Ariadna, y yo también le imploro:
-          ¿Qué será de ti?
-          Estas sombras no pueden conmigo ahora, soy demasiado poderoso. Sin embargo, con la puesta de Sol se harán más fuertes y no habrá nada que yo pueda hacer. ¡Tenéis tres horas! –gritó y lanzó un rayo chispeante contra los barrotes de la celda. Rápidamente y sin mirar atrás, salí arrastrando a mi hermana y echamos a correr con las sombras pisándonos los talones.
 
 
 
El camino hasta el lago se podría resumir en las tres horas más largas y más cortas de nuestras vidas al mismo tiempo. Sin perder un segundo, nos agachamos y, en la posición indicada, susurramos al unísono:
-          ¡Soulix libera!
El efecto fue inmediato: las estrellas comenzaron a brillar intensamente y su reflejo sobre el lago, que le daba nombre, parecía hacerlo más aún. Duró menos de un segundo, pero la sensación era la de que el Universo volvía a girar de cero. Sólo me dio tiempo a mascullar una frase, extrañada, antes de que mi hermana y yo, dos estrellas gemelas bajo el resplandor de la luna, nos desvaneciéramos como ondas en el lago.
-          ¿Soulix libera no era un hechizo prohibido del Libro de la Muerte y la Destrucción?
 
 
Gran Mago Protector
 
Salgo del trance al que me había inducido tras congratularme de que todo ha salido tal y como lo había planeado. Pobres niñas… Dos almas por la magia en el mundo. Como Gran Mago Protector, sólo yo conozco la verdad sobre el origen de la magia, historia que mi predecesor me obligó a aprender de memoria hasta que la conocía mejor que mi nombre. En resumen, cada ciclo mágico nacen una pareja de gemelos idénticos el día de la Alineación que portan más magia de la que cualquier otro ser podría soportar sin enloquecer, y es mi misión como Gran Protector encargarme de que entregan su vida a cambio de traspasar toda su magia al mundo. Acaba de ocurrir, lo siento en el aire. Una vibración como ninguna que jamás haya experimentado, cargada de poder en bruto. Lo cierto es que ha resultado bastante fácil. Lo primero fue localizar a las gemelas, nada difícil debido a que su padre era uno de los aspirantes al Consejo de los Trece Magos Protectores por su gran poder mágico; casualidad también muy útil. Veréis por qué: existe la tradición de que los recién nombrados juren lealtad sobre uno de sus cabellos que luego se atesorará en las cámaras del Consejo hasta el día de su muerte, de forma que eso me proporcionaba el principal ingrediente de mi plan perfecto. Unos cuantos hechizos prohibidos y me trasformaría en una copia exacta de su propia persona. ¿No es maravilloso? Y lo mejor de todo es que así salvaba el mayor obstáculo para completar el ciclo: las niñas debían entregarse voluntariamente, debían desearlo con toda su alma.
En cierto modo, no les dije ninguna mentira, su padre goza de buena salud y, aunque preocupado por su paradero, no tardaré en proporcionarle una poción del olvido así como a todos sus conocidos. En unas horas, las mayores heroínas anónimas del siglo habrán dejado de existir. Excepto para mí, aunque mi conciencia no tiene reparos en lavarse las manos. Si este es el precio a pagar por ser invencible, lo pagaría un millar de veces, una por cada hombre de este mundo, con tal de serlo.
 
 
 
Prólogo
 
Nadie se percató de que aquella noche, sobre el Lago de las Estrellas, brillaban dos luces recién nacidas que, con cada destello, parecían prevenir a los próximos desgraciados de que se alejaran de aquel lugar tan bello y, a su vez, tan maldito.
 
 
 
 
 
 
 
 

16 comentarios:

  1. Un relato fantástico, incluso magnético. Un mundo donde la magia tiende a subsistir a pesar del tiempo... Me encantó, Irial, quizás lo mejor que has escrito nunca. Sigue con la historia, merece una novela con más trayectoria. Un beso

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    1. Me dejas sin palabras, Mere. ¿De verdad te ha gustado tanto? Lo cierto es que partió como un pequeña idea que se fue desarrollando poco a poco y el misterio salió sólo. No sé si continuará, la verdad es que no quedan muchos personajes con los que continuar jaja pero me alegra que una escritora como tu ¡valore mi relato!

      Un besito, Mere

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  2. Pues estoy de acuerdo con Mere, Irial, engancha el relato, parte de una idea magnífica y ahora estoy descubriendo gracias a un blog historias similares que no conocía y que voy viendo que están muy en la línea del que nos trae. Enhorabuena y un beso :)

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    1. Me alegra que estés viendo una cara nueva del blog, últimamente estoy escribiendo bastantes relatos por hobbie y los más cortitos me gustaría subirlos... Además, es tan sencillo como copiarlo, poner un par de imágenes y ¡publicar!

      Me guardo tu enhorabuena y me la llevo para enmarcarla jaja xD

      Un besito, Yossi

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  3. Pobres gemelas, que lástima me han dado.
    Tienes una forma de escribir preciosa, Irial.
    Por cierto, el dibujo de las chicas está sacado de mi manga favorito, mi nick viene de una de ellas jaja. Me ha hecho ilusión verlas ^^
    Un beso

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    1. No sabía lo del manga jaja gracias por darte cuenta!
      Sobre lo de la forma de escribir... me das una alegría, porque yo tengo la filosofía de que es igual de importante lo que cuentas que cómo lo cuentas ^^

      Un besito

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  4. Bueno, tras bastante tiempo desde que publicaste la entrada, creo que este es el único momento en el que tengo tiempo y no estoy lo demasiado destrozado como para poder poner un comentario decente jaja

    La historia, como bien han dicho los demás "mates", mola bastante. Es una pena que sea un relato corto, pero ahí lo tenemos. Supongo que sorprende bastante lo mucho que puede suceder en unas pocas líneas, pero en eso se basan los relatos cortos; Mil acciones por segundo.

    Así que, tras dar una crítica de lo más normalita, ya te puedo felicitar oficialmente jaja Es un relato increíble, (sobre todo me llaman la atención los temas que has elegido para componer la historia), ¿pero qué más se puede pedir de un relato además de sentimientos, misterio, diversión, magia y sapo-cópteros?

    Suerte! jaja sigue así :P tq

    P.D: Me gustó más el otro relato ;)

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    1. Jajaja lo cierto es que me lo pasé muy bien escribiendo sobre sapo-flores y vuela-pillas ^^
      Sobre tu crítica, teniendo en cuenta como acabó la última creo que las prefiero normalitas jaja A mí, personalmente, me cuesta escribir relatos cortos porque tiendo a querer contar demasiado en demasiado poco (como en los exámenes jaja), pero bueno, en este relato he intentado contar poco y que el resto (lo anterior) se entienda a modo de recuerdo.

      ¡Un besito!

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  5. Me ha gustado, la idea que empiezas a desarrollar es buena, muy buena. Además partes tu relato, algo que no suee hacerse y so es iniciativa.
    Me ha gustado, Irial
    Besos

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    1. En un principio no pensaba hacerlo, pero claro, el relaro entero se ha escrito sólo jaja

      Un besito, Silvia, ¡ahora llevo ánimos renovados!

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  6. Me has atrapado con este relato. He empezado a leer y no he podido parar hasta terminar esta preciosa y triste historia. Un relato con mucha fuerza, con mucha magia, evocador, sugerente... Me ha encantado!
    Besotes!!!

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    1. Te tomo la palabra y me guardo el comentario para releerlo en alguno de mis bajones literarios jaja

      Un besito, ¡eres un solete!

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  7. Respuestas
    1. Ey, anónimo!!! ¿Tu eres el de la otra entrada o no? jaja No es fácil buscar a un anónimo que va comentando relatos entre miles de personas -.-

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    2. No lo creo, no hay más que comparar longitdes de comentarios ^^

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Me encantaría saber tu opinión. Si te ha gustado no dudes en comentar :)